Desaparecen dos periodistas en México

Gamaliel López y Gerardo Paredes de TV Azteca salieron el jueves a trabajar y ya no regresaron

14 de mayo de 2007

MONTERREY, Nuevo León, México (EFE).— Dos periodistas de la cadena mexicana TV Azteca se encuentran desaparecidos desde el pasado jueves y se teme que hayan sido secuestrados por miembros de la delincuencia organizada, confirmó ayer un portavoz de la Procuraduría General de Justicia del estado de Nuevo León (PGJE).El titular de comunicación de la dependencia antes mencionada, Daniel de León, confirmó que desde el pasado jueves por la noche, la TV Azteca reportó la desaparición del reportero y el camarógrafo, ya que nunca regresaron con el material informativo que les encargaron.

Daniel De León precisó que al cumplirse las 72 horas de su desaparición, la Procuraduría General de Justicia a través del Grupo Antisecuestros, procederá a la búsqueda del reportero Gamaliel López y su camarógrafo Gerardo Paredes.

López y Paredes no se han reportado desde ese día y tampoco se encuentra el vehículo de la cadena de televisión en la que realizaban su trabajo.

Versiones de sus compañeros alertaron que los reporteros fueron “levantados”, como se le denomina en el argot policiaco a los secuestros que realiza la delincuencia organizada.

En los últimos dos años, Nuevo León registra una marcada pugna entre los carteles del narcotráfico que ha dejado como saldo más de 110 asesinatos violentos y varias decenas de secuestrados.

En este período fue balaceado con fusiles automáticos un auto de uno de los reporteros de la cadena Televisa frente a de su domicilio.

Hasta el pasado abril la cifra de periodistas asesinados en México desde 2000 era de 34, según datos de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap).

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha señalado que desde ese mismo año han fallecido 32 informadores y cinco más han desaparecido.

El último reportero asesinado fue el corresponsal de Televisa en Acapulco, Amado Ramírez.

La organización internacional Reporteros Sin Fronteras califica a México como la segunda nación más peligrosa para ejercer el periodismo, detrás de Irak.